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6/4/08

Choachi-Fómeque


Hasta que no aprenda a manejar seguiré de pato, pero no me aburre, de hecho me emociona y no es tan estresante como manejar (supongo), hoy nos fuimos de motopaseo hasta Fómeque, a dos horas y media de Bogotá por una carretera llena de huecos y curvas, no muy amplia pero si muy transitada, para los que no conocen y les interesa es por la vía que va a Guadalupe.
Una de las ventajas de ser pato es que aprecias el paisaje mucho más y el de este camino es increible, subes hasta el páramo (por un momento pensé que la suzie no lo iba a lograr, pues a mitad de camino iba mamada y lo único que yo pensaba era que no nos fuéramos a varar en la mitad de los frailejones), después bajas hasta un clima templadito y sabrosón, hay una montaña majestuosa e imponente y cuando se va bajando hacia choachi se ve todo el pueblo (la plaza de toros, la iglesia, el colegio, la plaza, las casitas,,,etc,).
En Fómeque nos recibieron con pólvora, un poco pintoresco para mi gusto, y fuimos el desaburre del domingo en el pueblo, comimos lechón, entramos a la iglesia, paseamos por el pueblo y de vuelta para la casa.
La subida de vuelta estuvo mejor y Juan pudo disfrutar más el paseo, ya no era tan estresante, a pesar de habernos devuelto antes que todo el grupo.
Gracias a la carretera me tocó recordar mis clases de equitación, volverme uno con Juan y evitarle el mayor esfuerzo a la suzie en cada hueco, aunque dejé pedazos de mis riñones por el camino.
Esto de ir de paseo en la moto cada vez esta mejor, y cada vez dan mas ganas de aprender a manejar, ya es justo con el flaco que él sea el que disfrute un poquito más y yo la que me estrese.

26/2/08

El pato

Por ahora, solo puedo hablar de mi experiencia como pato, y es maravillosa, eso sí depende de la confianza que le tengas al conductor. Para mí, una mujer un poco nerviosa, ha sido encantador, el viento, ver y apropiarse de la ciudad de una forma diferente, las ganas de gritar o de guiar al que va conduciendo, en fin....no me quiero bajar de "suzie", eso sí el frío es terrible, la cargadera de la maleta, los impermeables y demás es un poco cansón, pero las ganas de rodar por el mundo son mayores.